Mariposas ∞ POR RODRIGO DE TORRE ∞ (relato)

cupido y psique Edvard Munch

Eros y Psique
Edvard Munch

El idioma antiguo, es el lenguaje de los Elfos. Era imposible mentir en el idioma Antiguo. Los nombres en ese idioma eran los nombres verdaderos y su conocimiento era una fuente de poder y control.

Los Elfos no eran hostiles a los humanos pero su mayor fuerza, inteligencia y sensatez, les hacía pensar que eran superiores. Ellos viven en sociedades análogas a las nuestras, pero son imperceptibles. Los humanos convertimos su idioma verdadero en mentiras, y ellos decidieron no volver a mezclarse con nosotros para no contaminarse.

Los fenicios y después los griegos, obtuvieron el legado del idioma de los Elfos, y en una primera etapa, los humanos también decíamos siempre la verdad y creamos palabras bellas, como por ejemplo el verbo griego psyco, cuyo sustantivo psique, aludía en un primer momento al soplo, al hálito o al aliento que exhalaba al morir un ser humano. Para los antiguos griegos, cuando la psique, escapaba del cadáver, llevaba una existencia autónoma, que imaginaban como un ser alado, denominando desde entonces al sustantivo psique como alma, y también como mariposa. Alma y mariposa, se escriben en griego de la misma forma: Psique.

Si queréis más pruebas de que alma y mariposa son lo mismo, comprobad la letra griega Psi. Veréis que es una U, partida con una barra (I) por la mitad: Una mariposa.

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No es casualidad. El idioma antiguo nació de la observación de la naturaleza, y por esta razón, los Elfos, sintiendo como sienten un gran aprecio por ella, viven para protegerla. Ellos fuero quienes dijeron a los humanos que cuanto más se asemejasen todos los símbolos a elementos conocidos, mayor sería el poder de comunicación entre las personas, y que construiríamos un mejor planeta entre todos, porque entenderíamos la diferencia entre bueno y malo, entre verdad y mentira, entre la muerte y la vida.

Los Elfos no obstante, antes de ceder su gran legado, exigieron de nosotros los humanos que a cambio de transmitirnos más palabras verdaderas del idioma antiguo, debíamos convencerles de nuestra bondad, y de la verdadera naturaleza del alma, pues no arriesgarían bajo ningún concepto algo tan importante como la destrucción del planeta. Los humanos, para cumplir con el compromiso, dimos vueltas en la historia por muchos años, hasta que se nos ocurrió crear la Psicología. Observad que la palabra psicología, tiene la raíz psi (la letra griega que significa alma y mariposa) y la terminación logia (que significa estudio, tratado). Por tanto, la Psicología se creaba para estudiar el alma, y desde entonces su símbolo sería la letra griega Psi, siendo su representación gráfica una abstracción del apreciado insecto.

Los psicólogos comenzaron a estudiar caso por caso a los humanos, y no les gustaba nada lo que veían. Con semejantes ejemplos, jamás conseguirían convencer a los Elfos de que se nos entregasen nuevas palabras verdaderas. El pillaje, la traición y la mentira, era lo más frecuente que encontraban en todos ellos.

Se acercaba el día de exponer las conclusiones a los Elfos, pero los psicólogos no tenían un sólo caso digno de ser presentado al pueblo Elfo. Los humanos estábamos abocados al ostracismo.

Finalmente, al límite del plazo, la Psicología presentó un único caso. El del Dios Eros (más conocido por Cupido) y Psique, su bella esposa humana. Si bien era cierto que el ejemplo no era precisamente un elogio del ser humano, si servía para representar la capacidad de redimirse.

El caso era el siguiente:

afrodita

El nacimiento de Venus de Sandro Botticelli (1485). La diosa, impulsada por los vientos, llega a la costa sobre una concha, y la primavera la viste.

Afrodita, la madre de Cupido, celosa de la belleza de Psique, envió a su hijo para que le lanzara una flecha y le hiciera enamorarse del hombre más horrible y ruin que encontrase. Al escuchar esto el Rey Elfo, puso un cara malísima, pero los psicólogos se apresuraron en continuar.Cupido al ver a Psique, se enamoró tan perdidamente de ella, que lanzó su flecha al mar. Y cuando cuando Psique se quedó dormida, se la llevó volando hasta su palacio.

Hicieron entonces los psicólogos una pausa intencionada mirando al Rey Elfo de reojo y éste, que parecía ahora algo más relajado y complacido, les animó a continuar con un gesto característico de sus puntiagudas orejas.

Ambos amantes comenzaron a vivir apasionadamente su amor, hasta que un buen día, Psique traicionó a Cupido. Los humanos no debían ver a los Dioses, porque no los entenderían, pero las hermanas de Psique, la convencieron de que encendiera una lámpara para verle. Esta fue la traición.

El Rey Elfo volvió a cambiar su expresión tornándose nuevamente desconfiada.

Psique, -continuaron más rápido los psicólogos antes de que el Rey se levantase de su asiento- consciente de su error, pidió perdón a Afrodita rogándole que con su poder le devolviera el amor de Eros. Y Afrodita, convencida de librarse así de Psique, le impuso cuatro duras pruebas con el objeto de que la humana muriera.

La Primera prueba consistía en separar de una gran montaña, semillas de varios tipos. Psique, impotente, estuvo a punto de rendirse, pero finalmente sus lágrimas consiguieron atraer a innumerables hormigas que la ayudaron durante toda la noche a separar las semillas. Los humanos aprendimos entonces que el amor mueve montañas, -concluyeron los psicólogos.

La segunda prueba era recolectar lana dorada de las Cabras Solares. Psique intentó acercarse a ellas, pero quemaban tanto que era imposible tocarlas. Y desesperada se lanzó al río con el ánimo de quitarse la vida. Un junco al verla, la ayudó a salir airosa y le dijo que realizase la tarea a la puesta del sol. Los humanos aprendimos entonces que siempre hay un momento óptimo para cada cosa, dijeron los psicólogos.

La tercera prueba -continuaron al ver que el Rey escuchaba complacido- consistía en llenar una jarra con las heladas y mortales aguas del río Estigia, el límite de la tierra y el mundo de los muertos. Psique pensó que en lugar de introducirse en el río, iría a la cascada que lo nutre. Escaló la montaña dejándose la piel y las uñas en las rugosas rocas, y una vez en la cima, observó para su desgracia que existían enormes dragones que pronto acabarían con su vida si osaba acercarse a la cascada donde ellos bebían refrescando sus fogosas gargantas. Fue entonces cuando a punto de sucumbir, el águila de Júpiter se llevó la jarra, la llenó, y rescató a Psique logrando la hazaña. Esto nos enseñó a los humanos -añadieron los psicólogos-, que es más fácil alcanzar imposibles cuando se sabe claramente qué es lo que se quiere. Cuando algo sinceramente se desea, no hay frustración por no tenerlo, sino confianza en que algún día se logrará.

Y la última prueba, -añadieron al no haber interrumpido el Rey Elfo ni una vez más, señal de que estaba complacido.- La última prueba, la más difícil, se trataba de conseguir de la señora de los infiernos una cajita con los polvos mágicos de la belleza. Psique sabía que del reino de los muertos nunca se regresa, pero estaba convencida de conseguirlo por el amor que profesaba a Eros. Pensó en lanzarse desde una torre para morir y cumplir el encargo, pero la torre le sugirió:

-Lleva dos monedas en la boca para el barquero que te lleve de ida y de regreso, un pan en cada mano para alimentar dos veces al perro de tres cabezas de la entrada al infierno, y no aceptes ayuda de los muertos para bajar de la embarcación. Coge la caja y regresa, pero no la abras nunca.

Así lo hizo Psique cumpliendo fielmente lo aconsejado, pero la curiosidad humana se apoderó de ella, y abrió la caja desmayándose al comprobar que no había nada y que todo era un engaño.

Los psicólogos añadieron:

-Es sabido que quien duerme en los infiernos, entra en un letargo del que no se regresa, es el sueño profundo que precede a la muerte, pero esto nos enseñó que las metas individuales son menos importantes que las colectivas, y que para alcanzar un equilibrio, hay que fijar prioridades y no distraerse. Aprendimos que la belleza se logra con lo vivido, con lo sufrido y con lo experimentado.

El Rey Elfo, atentísimo preguntó entonces:

-¿Qué pasó con Psique?

Eros, -continuaron los psicólogos-, conociendo las extremas pruebas que su madre había encargado a Psique, fue en su busca, despertándola con una de sus flechas para llevarla ante Afrodita y entregarle la caja. Afrodita, reconociendo el esfuerzo de Psique, la admitió como esposa de su hijo, convirtiéndola en Diosa.

El rey Elfo sonreía

Y Psique -concluyeron ya los psicólogos-, con todos sus defectos como humano, pero con la enorme voluntad que atesoramos, pasó entonces de caminar por la tierra como lo hacen las orugas, a convertirse en Diosa, como lo hace la crisálida al transformarse en Mariposa.

La mariposa juega desde entonces el papel de ser un símbolo de la capacidad del alma en transformarse. De ser simple oruga, un buen día, como escuchando una llamada, se envuelve en su capullo, se aísla del mundo y al poco tiempo renace como una espléndida mariposa. Es la transformación de psique, el alma frágil que debemos tratar con cariño.

El Rey Elfo, impresionado concedió a los humanos el idioma antiguo íntegro. El uso que hayamos hecho después de él, es otra historia. Una historia que hizo que los Elfos se ocultaran por siempre de nosotros.