“La intención de engañar” (I) ∞ Lola Feijóo

Guy Isnard

Fotografía hecha por Robert Cohen a Guy Isnard, uno de los primeros funcionarios de policía que se especializó en falsificaciones de arte, fue comisario de una exposición de falsificaciones en el Grand Palais, Paris, 1955

LA INTENCIÓN DE ENGAÑAR (I)

Comisariada por Colette Loll la exposición “La intención de engañar” que ahora se encuentra en el Museo Cantón de Ohio y que ya ha pasado por Springfield, Florida, y finalmente terminará su recorrido en Oklahoma, nos presenta los perfiles artísticos y psicológicos de los cinco falsificadores más relevantes y dañinos para el arte. No se trata solamente de mostrar las obras falsas sino de analizar cómo su talento, encanto y audacia engañaron al mundo del arte, incluyendo en la exposición sus obras falsas con originales, la descripción detallada de las técnicas utilizadas, efectos personales, fotografías, videos y cómo fueron finalmente descubiertos..

Para Colette Loll “una falsificación corta el hilo que conecta un trabajo específico para un artista específico, distorsionando así la relación sobre la cual se determina su valor. Se apropia de una idea original de otra personalidad creativa, asumiendo un falso pedigrí y ocupando un lugar en la historia del arte que no se merece”.

También apunta a la existencia en sus perfiles de rasgos comunes, como son: las ambiciones artísticas frustradas, unas vidas personales caóticas y un desprecio por el mercado del arte y sus “expertos”.

Museos, galerías de arte, casas de subastas, coleccionistas han sufrido el engaño siendo presas del escándalo por el descubrimiento de una obra no auténtica en su poder.

Con esta exposición nos acercamos a las vidas y “obras” de Han Van Mereegen, Elmyr de Hory, Eric Hebborn, John Myatt y Mark Landis. En esta primera publicación de las dos que componen “La intención de engañar”, nos centramos en Han Van Mereegen y Elmyr de Hory. El próximo miércoles, publicaremos la vida y obra de Eric Hebborn, John Myatt y Mark Landis.

HAN VAN MEEREGEN (1889-1947) este Holandés, es probablemente el falsificador más famoso del siglo XX. Comenzó a producir falsificaciones debido a su frustración artística y el gusto por un estilo de vida caro.

En la década de los años 20 empieza a falsificar a maestros holandeses sobre todo a Vermeer un artista del que se sabía muy poco y al que solo se le atribuían 36 obras, Van Meegeren imagina composiciones con la etiqueta “obras religiosas tempranas” ocupando así un hueco vacio en la obra de Vermeer y copia su firma.

En 1937 a través de un abogado consigue que el experto Abraham Bredius certifique como un auténtico y excepcional Vermeer el cuadro “La cena de Emaús” que será finalmente vendido a la Rembrandt Society por lo que hoy serían unos 4 millones de euros.

La cena de Emaus

Dirk Hannema, director del Museum Boymans (a la derecha) y su conservador jefe, admirando su flamante adquisición de un soberbio Vermeer temprano.

En cuanto a la técnica Van Meeregen consigue que el óleo tenga una apariencia antigua agregando baquelita a los pigmentos y diluyendo la mezcla con trementina después hornea el cuadro a 120° durante 2 horas, lo enrolla para obtener el craquelado y ensucia las grietas con tinta.

Cristo y la adúltera

“Cristo y la adúltera”

Es a final de la segunda guerra Mundial, cuando una comisión técnica de los aliados descubre en la colección del líder nazi Hermann Goering una obra desconocida de Vermeer “Cristo y la adultera”, investigando su procedencia descubren que la obra proviene de Van Meegeren y en mayo de 1945 es acusado de la venta de un tesoro nacional holandés al enemigo.

Van Meeregen pintando "Jesús entre los doctores"

Van Meeregen pintando “Jesús entre los doctores”

Durante el juicio confiesa ser el autor de la obra (delito menos grave) y para demostrarlo pinta en su celda durante tres meses “otro” Vermeer “Jesús entre los doctores” con seis testigos observándolo.

 

Van Meegeren durante el juicio

Van Meegeren durante el juicio

Tras la demostración en 1947 es encontrado culpable de falsificación y fraude por el Tribunal Regional de Amsterdam y condenado a un año de prisión. Antes de ser enviado a la cárcel Van Meegeren sufre dos ataques al corazón y muere el 30 de noviembre.

Van Meegeren no solamente realizó falsificaciones de Vermeer, también de Frans Hals, Pieter de Hooch y Gerard ter Borch.

 

 

ELMYR DE HORY (1906-1976)

Nacido en Budapest se le atribuyen más de 1000 falsificaciones, Modigliani, Picasso, Matisse, Renoir, Gauguin…

Fue un artista frustrado que luchaba por mantener un nivel de vida alto que no podía permitirse. Su estilo post-impresionista parecía pasado de moda en comparación con los nuevos estilos como el expresionismo abstracto. Después de varios intentos por relanzar su carrera, De Hory se centró en su talento como falsificador.

Retrato de mujer al estilo de Amadeo Modigliani. Este cuadro corresponde a la última etapa de Elmyr en la cual reconoce la autoría de los mismos. Su firma se puede contemplar en la parte superior derecha de esta imagen. Elmyr de Hory

Retrato de mujer al estilo de Amadeo Modigliani. Este cuadro corresponde a la última etapa de Elmyr en la cual reconoce la autoría de los mismos. Su firma se puede contemplar en la parte superior derecha de esta imagen. Elmyr de Hory

Elmyr de Hory (1906-1976), la mujer apoyando su cabeza en el brazo , en el estilo de Henri Matisse (francés, 1869-1954), aproximadamente 1968, pluma y tinta en  papel

Elmyr de Hory (1906-1976), la mujer apoyando su cabeza en el brazo , en el estilo de Henri Matisse (francés, 1869-1954), aproximadamente 1968, pluma y tinta en papel

En 1946 su amiga Lady Malcom Campbell le compra un dibujo en Paris que hace pasar por un Picasso. En 1947 llega a los Estados Unidos expone en Nueva York su obra, pero no vende ni un sólo cuadro y empieza a vender falsificaciones de dibujos de Matisse y Modigliani a marchantes de Nueva York y Beverlly Hills, rodeándose siempre de gente importante.

Louis Cassou, Joseph Dory, Elmyr Herzog o Elmyr Hoffman fueron algunas de las identidades que adoptó en su periplo por los Estados Unidos.

Técnicamente en sus inicios De Hory creó obras en el papel que obtenía de libros antiguos o de suministros de papel antiguo con marcas de agua francesas. Más tarde obtuvo lienzos que conseguía mediante la compra de pinturas del siglo XIX en el mercado de las pulgas en Paris, raspaba la pintura y dejaba solo la capa de imprimación y a continuación pintaba él, para envejecer las obras utilizaba dos barnices distintos.

Y por último la firma, que él siempre negó que fueran hechas por él alegando que dicha tarea la hacía su socio, al que se le atribuye gran parte de su éxito, Fernand Legros un estafador que movía las obras, poseía los sellos de certificación franceses y los de aduanas pudiendo así falsificar al milímetro la documentación de las obras.

Según contaba De Hory, Fernand Legros llegó a enviar una de sus obras a Picasso para que certificara su autenticidad. Éste, que no estaba totalmente seguro, preguntó: “¿Cuánto pagó el marchante por él?”. 100.000 dólares, y Picasso dijo: “Bueno, si han pagado tanto, debe de ser auténtico”.

Hacia el final de su carrera De Hory vivió la vida de un bont vivant en Ibiza, y en 1969 le cuenta su historia al escritor Clifford Irving que escribe el libro Fake! The story of Elmyr de Hory: the Greatest Art Forger of Our Time y a su vez inspirado por esta obra Orson Welles rueda en 1972 F for Fake donde entrevista a Hory e Irving y crea un montaje destinado a la confusión del espectador, a la verdad y la mentira en el arte.

Su rentable colaboración se ve salpicada por el escándalo, en 1967 Fernand Legros había vendido obras al magnate del petróleo Algur Hurtle Meadows, en concreto 15 Duffy, 7 Modigliani, 5 Vlaminck, 8 Durain, 3 Matisse, 2 Bonnard, 1 Chagall, 1 Degas, 1 Laurencin, 1 Gauguin y 1 Picasso, dos años después y debido a tantos escándalos el magnate pidió el asesoramiento de cinco expertos. La conclusión fue: 44 cuadros no eran originales. Meadows se convirtió, según un periodista, en “el hombre que posee la mayor colección de falsificaciones del mundo”.

Fernand Legros vendió falsificaciones hechas por De Hory en los cinco continentes, es posible que durante sus 30 años de carrera De Hory pusierá en circulación 1000 obras falsas en el mercado del arte.

Se suicidó en 1976, poco después de recibir la noticia de que iba a ser extraditado para ser juzgado por falsificación.

En 2013 el Circulo de Bellas Artes de Madrid dedicó una exposición a Elmyr de Hory “Proyecto Fake k”

Elmyr de Hory

Elmyr de Hory

El próximo miércoles aparecerá la segunda publicación de “La intención de engañar” (II) que se centrará en la obra y vida de los falsificadores Eric Hebborn, John Myatt y Mark Landis.

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