“La intención de engañar” (II) ∞ Lola Feijóo

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LA INTENCIÓN DE ENGAÑAR (II)

Comisariada por Colette Loll la exposición “La intención de engañar” nos presenta los perfiles artísticos y psicológicos de los cinco falsificadores más relevantes y dañinos para el arte. Con el título “La intención de engañar” (II), centramos este artículo en la vida y obra de los falsificadores Eric Hebborn, John Myatt y Mark Landis. Puedes ver el capítulo I, aquí. No se trata solamente de mostrar las obras falsas sino de analizar cómo su talento, encanto y audacia engañaron al mundo del arte, incluyendo en la exposición sus obras falsas con originales, la descripción detallada de las técnicas utilizadas, efectos personales, fotografías, videos y cómo fueron finalmente descubiertos.

ERIC HEBBORN (1934-1966)

Nacido en South Kensington, a los 8 años prende fuego a su escuela y es enviado a un centro de menores donde descubre su talento artístico. Vive con familias de acogida y sigue con sus estudios de arte hasta entrar en 1956 en La Royal Academy of Arts de Londres donde su trabajo es criticado por anticuado y poco original. En 1959 se marcha dos años a Italia con una beca, a su regreso a Londres empieza a trabajar con el restaurador de pintura George Aczel que le dio la tarea de rellenar con motivos las partes de la pintura que habían sido dañadas y le enseña cómo mejorar las obras y a añadir firmas dudosas.

A la dch San George y el dragón .Eric Hebborn, en el estilo de Jacopo Bellini (italiano, 1400-1471), 1994; firmada y numerada 37/40, y a la izq. Atribuido a Eric Hebborn (1934-1996), Busto de Old Man , principios de 1990, lápiz negro

A la izquierda San George y el dragón. Eric Hebborn, en el estilo de Jacopo Bellini (italiano, 1400-1471), 1994; firmada y numerada 37/40, y a la derecha, atribuido a Eric Hebborn (1934-1996), Busto de Old Man , principios de 1990, lápiz negro

Anthony Blunt un conocido historiador le dice que sus dibujos se parecen a los de Nicolas Poussin.

Técnicamente Herbbon encuentra la materia prima ideal para sus falsificaciones en un anticuario en Londres: el papel antiguo. Crea pigmentos y utiliza una tinta hecha a partir de vegetales, esto combinado con el papel antiguo hace que sus falsificaciones fueran prácticamente indetectables.

En 1978 Konrad Oberhuber, conservador de la National Gallery of Art de Washington, descubre que dos dibujos de Savelli Sperandio y de Francesco della Cosa adquiridos en un anticuario de Londres habían sido realizados en el mismo tipo de papel, los dibujos se remontan a Colnaghi quién revela que Hebborn era la fuente de esos dibujos.

El número de obras de Hebborn en colecciones públicas se desconoce, realizó entre 500 y 1000 dibujos de viejos maestros que mezclaba con obra legítima que comercializaba y tanto en el documental de la BBC de 1991 “Portrait of a Master Forger” como en su autobiografía de 1993 “Draw to Trouble” afirma que creó obras específicas para colecciones importantes generando así con sus palabras más confusión en el mundo del arte, jactándose de la facilidad con la que engañó a expertos y marchantes a los que consideraba personas deseosas de adquirir obra con el fin de incrementar sus márgenes de beneficio a pesar de no tener la certeza de su procedencia y autenticidad.

Nunca fue procesado por fraude por falta de pruebas ya que para protegerse legalmente negó dar atribuciones a las obras. Unas semanas después de la publicación de su segundo libro The Art Forger´s Handbook, Hebborn fue encontrado tirado en el barrio del Trastevere (Roma), con una herida en la cabeza. Murió en el hospital y su asesinato nunca ha sido resuelto.

Eric Hebborn

Eric Hebborn

 

JONH MYATT (1945-)

Jon Myatt nace en Staffordshire, Inglaterra, estudia arte y llega a conseguir una subvención para abrir su propio estudio, pero su estilo que se inclina al de los viejos maestros no encaja y cierra.

Trabajaba como profesor de arte en algunos colegios del condado de Staffordshire. En 1983 su mujer le abandona y lo deja solo con sus dos hijos, en 1986 publica un anuncio en la revista Private Eye, donde ofrece: “falsificaciones genuinas. Pinturas del siglo XIX y XX desde 200 libras” John Drewe, un estafador experimentado responde al anuncio y le encarga que le haga una obra al estilo de Albert Gleizes, Drewe la venderá a la casa de subastas Christie´s por treinta mil libras dando a Myatt solo 200.

Fue el inicio de una exitosa sociedad delictiva que duró una década y que sumó casi tres millones de dólares en obras falsas de Chagall, Giacometti y Matisse, entre otras, compradas por las casas de subastas, además de coleccionistas de Londres, Nueva York y París.

Myatt no utilizaba técnicas extraordinarias para engañar a los expertos, mezclaba pinturas sencillas con gel lubricante para imitar la viscosidad de los óleos. Para envejecer las obras frotaba el lienzo con café molido ensuciándolo. Reconoció que en alguna ocasión sus falsificaciones eran malas imitaciones pero que la documentación que aportaba Drewe era tan completa que las obras se volvían dudosas, como si fueran obras maestras por descubrir.

Drewe fue el cerebro de la trama, se reunió con directores de prestigiosos museos y con fideicomisarios haciéndose pasar por un donante coleccionista millonario. Con el tiempo se ganó su confianza y se le permitió acceder a los archivos sin supervisión , así pudo robar documentación que luego retocaba, alteró catálogos, engañó a expertos y contaminó el registro histórico de arte.

En 1995, agentes de Scotland Yard aparecen la casa de Myatt , y este colabora con la policía en la detención de Drewe prestándose a que le grabaran conversaciones telefónicas.

En 1999 testifica en el juicio contra Drew. Myatt es encontrado culpable de cometer fraude y condenado a un año de prisión. Drewe, considerado el autor intelectual, es condenado a seis años de prisión. A los cuatro meses Myatt estaba libre por buena conducta.

En la actualidad se dedica a pintar “falsificaciones legales”, da conferencias y tiene un programa en la BBC TV Fame in the Frame, donde hace entrevistas y enseña a pintar.

John Myatt (. B 1945), Charing Cross Railway en el estilo de Claude Monet (francés, 1840-1926), 2011

John Myatt (. B 1945), Charing Cross Railway en el estilo de Claude Monet (francés, 1840-1926), 2011

En este video Myatt es entrevistado en su estudio en Birmingham y describe cómo comenzó su carrera falsificación.

The Art of the Con: An Ex-Art Forger Tells All

 

MARK LANDIS (1955-)

Mark Landis es sin duda el más peculiar de este grupo de falsificadores, debido a que no vende sus falsificaciones sino que las dona, los museos no tienen ningún recurso legal en su contra.

Mark Landis

Mark Landis

Nace en Virginia y durante su infancia viaja por todo el mundo debido al trabajo de su padre que es almirante de la Armada de los Estados Unidos. Después de la muerte de su padre a los 17 años le diagnostican esquizofrenia, en su ingreso sigue una terapia basada en pintar, tiene talento para la copia. Estudia arte en Chicago y llega a abrir una galería en San Francisco.

En 1988 vuelve a casa de su madre y dona una pintura falsa a un museo en memoria de su padre, este va a ser el motor que lo mueve para crear y donar obras de arte falsas: el homenaje a sus padres. “Tengo el don de ser un buen pintor y quise hacer algo de lo que ellos se sintieran orgullosos”.

Mark Landis engañó a más de 40 museos en 20 estados de Estados Unidos en sus 30 años de carrera como falsificador de arte.

¿Cómo lo hacía? disfrazándose de cura, se presentaba como el padre Arthur Scott, así un día de septiembre de 2010 llega al Hilliard University Art Museum de Lafayette (Luisiana), vestido de jesuita y con un Charles Curtney Curran debajo del brazo, después de mantener contacto por correo con su director explicándole que quería donar esta obra para rendirle tributo a su madre, que era coleccionista y había fallecido días antes.

No obstante, la conservadora del museo Joyce Penn no tardó ni una hora en descubrir que aquel Curran no era auténtico. Tras pasarlo por la luz ultravioleta y bajo la lupa del microscopio, la pintura desveló que se había realizado sobre el patrón de puntos de una reproducción. El fraude hizo pensar a Joyce Penn en otro encuentro anterior con otro falsificador. Rebuscó en sus archivos y allí encontró una fotografía con el nombre de Mark Landis y el rostro del padre Arthur Scott: un año antes había tratado de donar otro cuadro en otra institución en la que ella había trabajado. A continuación el director del Museo hizo circular un mail a instituciones para advertir del engaño.

Los profesionales de museos lo ven como un villano, él se ve como un filántropo, dice que no puede entender por qué los museos está molestos con su “hobby” ya que afirma que sus donaciones son un tributo a sus difuntos padres y que son actos de buena voluntad.

Matthew Leininger, conservador jefe del Museo de Arte de Cincinnati le pisa los talones desde 2007, cuando Landis donó al Museo de Arte de Oklahoma City en el que entonces trabaja Leininger cinco obras falsas. Al descubrir el fraude Leininger se puso en contacto con otras instituciones y comenzó a juntar pruebas.

El FBI y la policía están al tanto de su actividad, pero no han presentado cargos ya que técnicamente no comete fraude porque no se benefició monetariamente de sus donaciones y tampoco reclamó deducciones de impuestos.

Su carrera como falsificador ha sido tan larga porque por lo general falsificaba a artistas menos conocidos, artistas con los que el personal de los museos tendrían menos familiaridad.

No utilizó técnicas sofisticadas, envejecía las obras con té o con pigmento marrón claro, las hizo más creíbles falsificando recibos de casas de subastas y colocando etiquetas en sus traseras, pero su mayor truco era su disfraz de cura.

Ha prometido no volver a hacer donaciones, pero muchos dudan que se detenga.

No dejéis de ver el tráiler del documental ART AND CRAFT


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