“THERESIENSTADT” ∞ RODRIGO DE TORRE

Soy un sobreviviente de un campo de concentración. Mis ojos vieron lo que ningún ser humano debería testimoniar: Cámaras de gas construidas por ingenieros ilustres, Niños envenenados por médicos altamente especializados. Recién nacidos asesinados por enfermeras diplomadas, Mujeres y bebés quemados por gente formada en escuelas, liceos y universidades. Por eso, dudo de la educación, y formulo un pedido: Ayuden a los estudiantes a volverse humanos. El esfuerzo, nunca debe producir monstruos eruditos y cultos sicópatas y Eichmanns educados. Leer y escribir son importantes solamente si están al servicio de hacer a nuestros jóvenes seres más humanos. (A. Novinsky)

Racionalmente, nunca pensé que me iba a morir, pero tenía una increíble urgencia por crear. Mi situación era la misma que la de la gente que me rodeaba, y yo me daba cuenta de que pronto morirían. Pero nunca pensé que yo misma estaba en esa situación. Flotaba. Estaba fuera de la realidad de la existencia. Yo sólo debía representar lo que estaba ocurriendo. Yo era una espectadora. (Halina Olomucki)

El 10 de junio de 1940, la Gestapo tomó el control de Theresienstad, (Terezín) a unos 60 kilómetros de Praga. Una forztaleza que el emperador austríaco José II había construido a fines del siglo XVIII en territorio checo, para honrar la memoria de su madre, la emperatriz María Theresa. Diseñada para albergar en tiempo de guerra a 11.000 soldados, desde el 24 de noviembre de 1941 un siglo y medio después, el lugar fue convertido en un ghetto amurallado, que acogió a 140.000 judíos para esconder su exterminio. Para el mundo exterior, Terezín debía aparecer como una colonia judía modelo, pero sólo era un campo de concentración utilizado como transición hacia Auschwitz. Y aunque el objetivo fuera quebrar física y mentalmente a sus prisioneros, no consiguieron doblegarlos espiritualmente. Lograban sobreponerse a las denigraciones a través del arte.

Teatro Vaudeville - Bedřich Fritta

Teatro Vaudeville – Bedřich Fritta

Logré hacerme de un lápiz y algunos trozos de papel. Comencé a dibujar algunos de los diversos “tipos” entre las prisioneras. Algunas muchachas jóvenes, que tenían “amigos” entre los varones internos que solían recibir comida de regalo, me pedían que dibujara sus retratos. El pago: un pedazo de pan. (Esther Lurie)

Al borde del abismo, y ante una población reclusa que se moría de hambre y de humillación, crearon un sofisticado sistema clandestino de escolaridad y se impartieron conferencias, representaciones teatrales, conciertos de música clásica, espectáculos de cabaret y se escribieron óperas como “El emperador de Atlantis, o el rechazo de la muerte” una ópera en un acto (denominada “leyenda en cuatro escenas”) con música de Viktor Ullmann y libreto de Peter Kien, compuesta en 1943 en el campo de concentración de Terezín que se estrenará en el Teatro Real de Madrid el 10 de junio de 2016, con la dirección escénica de Gustavo Tambascio.

La presencia en el ghetto de importantes artistas plásticos dejó sus huellas en dibujos y pinturas que reflejaron la vida cotidiana de los reclusos y sus anhelos de libertad y de un futuro mejor. Las autoridades nazis vieron en estas manifestaciones culturales un medio de ocultar el horror dando la imagen de una vida idílica para los prisioneros, hasta el punto de llegar incluso a promocionar una película titulada: “El Führer regala a los judíos una ciudad” dirigida por el actor Kurt Gerron de gran fama en el Berlín de preguerra y deportado a Terezín en 1943.

Siete meses lograron dar a la ciudadela un aspecto limpio y agradable, construyeron decorados que simulaban frentes de cafés, teatros, bancos y hospitales, e “instruían” a los reclusos de las respuestas e informes que debían proporcionar a los visitantes.

Al terminar la película, Kurt Gerron fue deportado a Auschwitz, donde murió. Un documental sobre su vida puede verse el en vídeo titulado “Prisionero del Paraíso” que se inserta en este artículo.

Terezín, era la frontera más allá de la cual no había escapatoria posible, excepto en la alas de la imaginación a través del arte.

Este artículo está dedicado a todos los pintores, músicos, literatos, y niños artistas que murieron haciendo del arte no sólo una forma de escape, sino una elección activa de desafío.

Bedřich Fritta, un pintor checo, pagó esta apuesta con su vida. Los nazis descubrieron su arte secreto y lo deportaron en 1944 a Auschwitz, donde lo mataron una semana después de su llegada cuando contaba con 38 años de edad. Diseñador gráfico antes de la guerra, los dibujos que debía realizar para las autoridades del campo, nada tenían que ver con los que guardaba para la historia. Sus obras están cargadas de contrastes entre luz y sombras, como indicativos de la esperanza de un futuro mejor y de la proximidad de la muerte.

Antes del Trasnporte - Bedřich Fritta

Antes del Trasnporte – Bedřich Fritta

Esta imagen muestra a una mujer a la espera de ser deportada a Auschwitz. La sombra sobre su cara, en clara oposición con la que proyecta su cuerpo indica la proximidad de la muerte.

Naturaleza muerta con un violín y una partitura tras las rejas de una prisión -Bedřich Fritta

Naturaleza muerta con un violín y una partitura tras las rejas de una prisión -Bedřich Fritta

Este dibujo fue un regalo de cumpleaños de Bedrich a su amigo Edgar Krasa. Los rayos de sol que se observan fuera de la ventana nos hablan de la esperanza de un futuro mejor.

Personas esperando su deportación a Polonia - Bedřich Fritta

Personas esperando su deportación a Polonia – Bedřich Fritta

Personas en el “Schleuse”, la “compuerta” o “embudo”. La zona de embarque en la que durante innumerables horas se registraban los recién llegados. Este claroscuro enfatiza la inquietud en el “Schleuse” como una transición de la vida a la muerte.

Un transporte abandona el Ghetto - Bedřich Fritta

Un transporte abandona el Ghetto – Bedřich Fritta

 

Taller de reparacion de uniformes militares - Bedřich Fritta

Taller de reparacion de uniformes militares – Bedřich Fritta

 

Vista de Theresienstadt, y las colinas de Bohemiaa lo lejos - Bedřich Fritta

Vista de Theresienstadt, y las colinas de Bohemiaa lo lejos – Bedřich Fritta

Fritta, ocasionalmente fue autorizado a salir de los muros de la fortaleza y sin embargo, la sensación de soledad de esta imagen contrasta con otras dentro del ghetto superpobladas de personas.

Thomas - Bedřich Fritta

Thomas – Bedřich Fritta

Le sobrevivió un hijo, Thomas, y un libro dedicado a él fue encontrado entre las paredes del campo.

“Para Tommy en su tercer cumpleaños en Terezín (Dibujo del libro ilustrado por Fritta para su hijo también interno del Ghetto)

 

A continuación, os dejo el documental de Kurt Gerron titulado “Prisionero del Paraiso” que narra su vida y la dirección de la película “El Führer regala a los judíos una ciudad” ( Inglés subtitulado en español – 1 hora y 35 minutos)

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